Los discos SSD NVMe instalados en sistemas de cliente —como equipos de sobremesa, portátiles y estaciones de trabajo— pueden mejorar notablemente el rendimiento global con velocidades más rápidas y un factor de forma más sencillo, diseñado con la eficiente tecnología Flash NAND. En general, los discos SSD se caracterizan por velocidades de lectura y escritura superiores a las de las unidades de disco giratorio, velocidades que se incrementan todavía más con la interfaz NVMe. La mayoría de los discos SSD SATA tienen velocidades de aproximadamente 500MB/s, en tanto que los SSD NVMe incluso alcanzan los 7.000MB/s.
NVMe es la nueva norma de los discos SSD, y los SSD NVMe de Kingston han sido diseñados para ofrecer una amplia variedad de soluciones de almacenamiento ideales para ordenadores nuevos, ordenadores de sobremesa y portátiles, y mejoras de sistemas de almacenamiento. La mejora de los sistemas y de los equipos también supone un mejor rendimiento del software y de las aplicaciones, como renderización 3D, juegos y creación de contenidos.
NVMe puede mantener de manera sostenida velocidades de lectura y escritura increíbles en comparación con SATA III. En lo que respecta a rendimiento, los carriles de PCIe están directamente conectados a la CPU y permiten transferir veinticinco veces más datos en comparación con SATA. Los SSD NVMe se caracterizan por su eficiencia energética, sobre todo porque su consumo eléctrico es bajo en modo de reposo. Independientemente de su factor de forma, los SSD NVMe funcionan con todos los sistemas operativos principales, ya que NVMe se comunica directamente con la CPU. En los últimos años, la mayoría de los ordenadores de sobremesa y muchos portátiles han incorporado compatibilidad con los SSD NVMe.
Los discos SSD NVMe permiten que los juegos arranquen entre dos y tres veces más rápido que los instalados en un disco duro tradicional. Los juegos no solo se cargan más rápido: apenas se pierde tiempo cargando pantallas del menú en el propio juego. Además, los jugadores notarán un aumento en la velocidad en la que se cargan sus juegos en comparación con los sistemas de otros jugadores contra quienes se enfrentan en línea.